jueves, 4 de agosto de 2016

BATEN KAITOS: LAS ALAS ETERNAS Y EL OCÉANO PERDIDO





Para un profano en el sistema, que tuviera que mentar las consolas con mejores JRPG, Game Cube raramente saldrá en su lista, el no ser un sistema mayoritario en su época, ha condenado al ostracismo a gran parte de su catálogo, la prensa en su época no le presto toda la atención que se merecía y siempre vivió eclipsada por Playstation 2. Particularmente siempre he sido un gran defensor de esta consola, así como de su excelente catálogo, en el cual pueden encontrarse de los mejores juegos en cada género de esa generación. Como decíamos, alguien que desconozca su catálogo no será capaz de decirte más de dos o tres grandes RPG en este sistema, y lo cierto es que Game Cube no contó con gran cantidad de representantes en ese género (aunque se podrían decir más de 10 buenos RPG), pero a veces vale más calidad que cantidad y esta premisa se solía cumplir muy a menudo en el catálogo del “cubo” de Nintendo.


Namco fue una compañía bastante prolífica dentro de lo que cabe en Game Cube, en el género que comentamos, dio a luz a posiblemente algunos de los mejores juegos de la época, como Tales of Symphonia o los dos Baten Kaitos.
Baten Kaitos Las Alas Eternas y el Océano Perdido, el primero de ellos en lanzamiento, que no en cuanto a cronología, fue un título que sorprendió a todo aquel que tuvo el gusto de probarlo en su época, en un campo en el que las innovaciones eran pocas y a veces no del todo bien recibidas, Baten Kaitos apostó fuerte por un estilo propio y la jugada agrado, si no a todos, a gran parte de los jugadores.

Concebido por obra y gracia de la gente de Tri-Crescendo y Monolith Soft, padres estos últimos también de la famosa saga Xenogears, Baten Kaitos Las Alas Eternas y el Océano Perdido fue una de las grandes esperanzas de los jugadores del sistema de Nintendo, exclusivo como lo eran la gran mayoría de los RPG de la consola, Baten Kaitos fue traído a Europa bastante tiempo después de su lanzamiento en el país del sol naciente y un tiempo después de su lanzamiento en EEUU, tal era la esperanza depositada en él, que el juego fue traducido a los principales idiomas de Europa, incluido el Castellano.

Aun así, la prensa no fue demasiado justa con él, y pese a que las ventas en Europa no fueron malas el pobre parque de consolas y el poco interés del público “casual” en general, evitaron que estas fueran suficientes como para que Nintendo se planteara hacer la misma jugada con su secuela (o mejor dicho precuela) aparecida un tiempo después.

Baten Kaitos, como tantas obras incomprendidas despierta hoy en día el interés de todos aquellos que no lo pudieron disfrutar en su época y el orgullo de los que siempre han defendido sus virtudes.





Nada en Baten Kaitos es superfluo, todo está en el juego por algo, todo tiene sentido y todo está relacionado, empezando por su “extraño” y enigmático título, de origen árabe, Baten Kaitos significa vientre del monstruo marino. Y es el nombre en árabe que recibe la estrella Zeta Ceti, de la constelación Cetus, también conocida como la ballena, el enorme y fascinante cetáceo que aparecerá en no pocas historias que se nos contaran durante el juego, y es que el océano y todo lo que este abarca, forma parte del ecosistema del juego.















Baten Kaitos nos sitúa en una lejana tierra donde sus habitantes viven en islas, enormes extensiones de tierra separadas entre sí, pero que en lugar de estar bañadas por las saladas aguas de los mares, estas permanecen flotando en los cielos sin un océano entre ellas.
Antiguamente este mundo era de una gran similitud con el nuestro, pero sufrió una devastadora guerra, en la que los humanos se enfrentaron a los dioses malignos, una cruenta batalla que dejo el planeta inhabitable y obligó a los humanos sobrevivientes a refugiarse en los cielos en estas islas flotantes.
Cada una de estas islas según fue pasando el tiempo formaron prosperas naciones diferenciadas entre sí, creando cada una de ellas sus propias tradiciones y cultura, algunas avanzaron tecnológicamente a pasos agigantados mientas que otras llevaron una existencia más sencilla y tranquila. Los humanos también sufrieron una evolución, poco a poco la vida en el cielo fue dotándoles de pequeñas alas que les permitían si no volar grandes distancias, si suspenderse por un determinado tiempo en el aire.
Pero como suele pasar con los humanos, la guerra forma parte inevitable de su ADN y de nuevo la amenaza de un nuevo conflicto se cierne sobre la duradera paz que regía este nuevo y próspero mundo.



Kalas es un joven muchacho proveniente de Mira, una de las grandes naciones de este mundo, un muchacho con la particularidad de que nació con un solo ala, su abuelo, un reputado ingeniero construyó una prótesis mecánica para él, pero ahora Kalas se encuentra solo en el mundo, movido por el deseo de la venganza busca a los responsables del asesinato de su abuelo y su hermano. No tardara mucho en encontrarse en su aventura con Xelha, una joven enigmática la cual pronto descubriremos que huye del malvado emperador de Alfard, la más poderosa nación de este mundo.
A partir de este punto se teje una historia a la que irán incorporándose multitud de personajes aportando nuevos datos a un argumento lleno de giros de guion, de sorpresas que descubrir y de enigmáticas historias, un argumento que si bien no innova en demasía sobre otros juegos similares, sí que aporta un universo único y atractivo con numerosos detalles que se agradecen.


Pese a que en la época la tendencia era el abandono de los entornos pre-renderizados en pos de espacios totalmente vectoriales, había algunos estudios que aún se resistían a implementarlos en sus juegos, y aprovechando la potencia, nos mostraban entornos gráficos que difícilmente se podrían igualar en esa época con un motor 3D, a su vez los personajes y enemigos estaban realizados con polígonos aprovechándose gran parte de la capacidad de cálculo en ellos, creando modelos de gran calidad que se fundían correctamente en los detallados escenarios.
Baten Kaitos era uno de esos juegos que te entra irremediablemente por la vista nada más ver sus capturas de pantalla, y es que si hay algo en lo que Baten Kaitos es prácticamente inigualable en comparación con sus contemporáneos y me atrevería a decir que con la gran mayoría de los títulos de su género, es en el apartado artístico, con unos diseños exquisitos, ya no solo en su calidad si no también porque tiene una gran variedad de escenarios, ya que incluso en cada una de las islas que visitamos estos serán muy diferentes según la zona en la que nos encontremos.



Algunos de los escenarios son de tan bella factura que pasaras mucho tiempo deleitándote con sus detalles, podemos encontrar escenarios más “reales” pero también encontraremos algunos fantasiosos sobre todo en la nación (isla) de Mira, como por ejemplo un pueblo de dulces. Muchas de las veces nos dará la sensación de jugar sobre paisajes pintados a mano en un lienzo, pero lejos de pinturas estáticas, todas tienen vida, el mundo a nuestro alrededor está vivo, los escenarios en su mayor parte rezuman vida, lo cual hace que el jugador no deje de sorprenderse y deleitar su vista con cada nueva zona del mapa. Y como hemos dicho antes la mayor parte de los elementos realizados con polígonos encajan a la perfección en esos decorados, dando una sensación de homogeneidad muy encomiable, pasando por alto algunos pequeños elementos que sí parece están hechos con menos esmero.
El apartado gráfico es tan impactante en este juego que podría seguir hablando de los detalles sorprendentes de todos y cada uno de los entornos del juego, pero sería inútil a la hora de transmitiros realmente la grandiosidad de los mismos, al menos no tan bien como lo harán las imágenes que acompañan a este artículo.



Se hace necesario antes de presentar el apartado jugable del juego hacer mención a uno de los elementos fundamentales de esta aventura, los Magnus.
En el mundo de Baten Kaitos las personas conviven con la ciencia y con la magia, algo muy habitual en el argumento de los RPG, y algo poco original aunque fundamental en todo buen juego del género, la originalidad de Baten Kaitos está en que esta gente ha desarrollado unas cartas, los Magnus, que les permiten capturar la esencia de los objetos para así llevarlos consigo con más comodidad y ligereza, una espada, comida o agua podían ser almacenados en estas cartas y ser usados con su función real, cuando la situación lo requiriera.
Los Magnus como podéis adivinar entonces forman parte fundamental de la jugabilidad del juego, tanto en la aventura normal como en los combates haremos uso de dichas cartas de manera fundamental. Tanto para resolver algunas situaciones, algunos pequeños puzles, como para curarnos y sobre todo en los combates.


Los combates en Baten Kaitos a diferencia de la mayoría de los JRPG no son aleatorios o al menos no tan aleatorios como en títulos mas clásicos, en cierta medida podemos elegir si queremos combatir o no, ya que los enemigos pululan por los escenarios a nuestra vista y si somos hábiles podemos esquivar sus movimientos en su gran mayoría.

Los combates en Baten Kaitos a diferencia de la mayoría de los JRPG no son aleatorios o al menos no tan aleatorios como en títulos más clásicos, en cierta medida podemos elegir si queremos combatir o no, ya que los enemigos pululan por los escenarios a nuestra vista y si somos hábiles podemos esquivar sus movimientos en su gran mayoría.
La pantalla de combate aparece entonces y nos muestra a nuestros personajes a un lado y a los enemigos al otro, dependiendo de las características de unos u otros atacaran primero o después como es habitual en estos juegos. Cada personaje tiene un mazo de cartas que podemos seleccionar en el menú de aventura del juego, este mazo se baraja al principio de cada combate e ira dándonos un número determinado de cartas para elegir de forma aleatoria, este número de cartas elegibles va en aumento según nuestro personaje avanza de nivel de clase.


Estas cartas seleccionables al salir de manera aleatoria pueden ser de ataque o de defensa, si estamos atacando obviamente elegiremos las de ataque o cualquier objeto que pueda hacer daño a los enemigos, también en este turno podemos usar cartas de curación o las de modificación de estado. Por el contrario si el turno es defensivo, deberemos seleccionar cartas defensivas, aunque las de ataque también servirán para amortiguar un poco los ataques enemigos ya que estas suelen tener también un atributo defensivo lo cual las hace aptas para defenderte aunque claro con menos efectividad que las específicas.

El número de cartas seleccionables consecutivamente en cada turno dependerá también del nivel de nuestra clase, así al principio solo podemos seleccionar dos cartas en cada turno pero cuando aumentemos el nivel de clase podremos llegar a seleccionar nueve en cada turno, lo cual hace que tengamos más libertad a la hora de planificar nuestros ataques y también conlleve un gran componente de estrategia ya que si seleccionamos demasiadas cartas de ataque corremos el riesgo de quedarnos en el siguiente turno sin ninguna para atacar.

El resultado del turno será la suma de todas las cartas de ataque menos la suma de las cartas de defensa que utilice el enemigo, esto puede ser modificado positivamente o negativamente con modificadores ya qué las cartas pueden ser de algún elemento, fuego, agua, viento, tiempo, luz u oscuridad o también neutras.

Estos elementos se anulan con su contrario por lo que durante el turno debemos tener cuidado no mezclar cartas de elementos opuestos, por ejemplo agua con fuego ya que esto anulara parte de los beneficios que puedan tener y mermaran el daño producido al enemigo.







A partir de aquí también tenemos que tener en cuenta muchas más cosas, por ejemplo el elemento al que son débiles los enemigos, estudiando un poco los efectos que les hacen nuestros golpes podemos adivinar a que elemento son vulnerables y a cual son resistentes, así si tenemos opción, podemos evitar las cartas que menos daño les hagan y quedarnos con las que multipliquen nuestro daño.

O también podemos jugar con las valencias de las cartas, me explico, cuando avancemos un poco más en el juego veremos que algunas cartas empiezan a estar numeradas con números del uno al nueve, incluso algunas con varios números diferentes, esto nos permitirá hacer combos como si de una partida de cartas se tratara, y estos nos darán algún tipo de beneficio que será de más valor conforme la complejidad del combo que realicemos.
Por ejemplo, podemos hacer una “escalera” con las cartas, con los valores de valencia 2,3,4,5,6 o en orden decreciente también sirve.

Otro ejemplo seria el uso de varias cartas con el mismo valor (mismo número), incluso también se nos está permitido hacer parejas, por ejemplo tres seises y dos cuatros. Vamos siguiendo un poco las reglas del póker.

Hay que decir también que esto resulta complicado, ya que en cada turno tenemos un tiempo determinado para realizar nuestras elecciones, y si se nos acaba pasaremos turno sin poder evitarlo, dejando a medias nuestro ataque, y hay que tener en cuenta que son varias cosas a pensar en poco tiempo, tipo de carta, elemento de la misma y valencia de la misma… pero si consigues aunarlo todo tus ataques pueden ser demoledores y nos darán grandes ventajas en los combates más duros.





Como veis el sistema de combate es complejo, y puede que con esta breve introducción al mismo os eche para atrás, sobre todo sabiendo que esto que os cuento son unas pequeñas pinceladas de lo que realmente esconde, pero os aseguro que por difícil que pueda parecer, esta genialmente implementado, y no os costara mucho empezar a disfrutar plenamente de los combates, incluso cuando pruebas otros juegos y vuelves a sistemas más clásicos llegas a echar en falta ciertas mecánicas de Baten Kaitos.
Eso sí como punto negativo en este apartado, destacaría que a veces los combates pueden hacerse largos, ya no solo contra enemigos finales, con los cuales sería lógico, si no también contra enemigos comunes cuando nos ataquen varios individuos, y el caprichoso mazo no suelte cartas decentes o que les hagan suficiente daño turno tras turno.

Y no solo en los combates nos serán útiles los Magnus, los desarrolladores han querido que estas cartas sean algo fundamental en la historia, así también disponemos de unos cuantos Magnus de aventura que podemos llenar con esencias de objetos básicos para resolver algunos puzles y también para ir completando historias y misiones secundarias, en ocasiones al hablar con ciertos personajes nos pedirán cosas que podemos ir a buscarles, estas pueden meterse en estos Magnus de aventura a nuestro antojo, siempre y cuando estén vacíos, una vez usado queda vacío y podemos volver a usarlo. Pero ojo, los Magnus de elementos, o los de alimentos tienen carácter temporal y evolucionan con el tiempo, por ejemplo si captamos una llama de fuego, si no somos rápidos puede apagársenos, lo mismo si cogemos hielo, esta se trasformará en agua luego de un rato sin usarlo.
Los Magnus de nuestro mazo también pueden sufrir evoluciones, sobre todo los de comida, así vemos como unos plátanos, un pescado o carne, se pudren cambiando el efecto de esa carta, por eso muchas veces debemos de estar atentos ya que podemos llevarnos una sorpresa en medio de un combate cuando esperemos a que salga alguna carta para curarnos y veamos que ya no tiene el efecto deseado.


Baten Kaitos además, hace uso de cierta interacción con el jugador, a nivel muy básico comparado con lo que estamos acostumbrados hoy en día, pero nosotros no somos un mero espectador de la historia… Al principio del juego se nos pedirá nuestro nombre, y no para nombrar a un personaje si no para que los personajes puedan referirse a nosotros como el espíritu protector, en ciertos momentos del juego Kalas y otros personajes nos pedirán opinión acerca de diversas decisiones, decidamos lo que decidamos no afecta al rumbo de la historia, pero si coincide con la opinión de ciertos personajes, estos establecerán vínculos más fuertes con nosotros, esta relación se traducirá en que en los combates, ciertos ataques se convertirán automáticamente en “spirit attacks” que causaran gran daño a los rivales.

Como veis Baten Kaitos está lleno de variantes y situaciones jugables que en su mayor parte resultaran muy novedosas para gran parte de los jugadores. Aunque su desarrollo no está libre de los típicos clichés de los RPG, su frescura en ciertas situaciones le desmarca bastante de la competencia.



El nivel de dificultad del juego no es demasiado elevado, es cierto que la mecánica de los combates puede resultar en un principio algo confusa, pero una vez le cojamos el tranquillo todo ira como la seda, puede que haya algún combate que se nos atragante, sobre todo contra enemigos finales, ya sea por plantear una mala estrategia o por tomar una mala decisión en la utilización de nuestro mazo, pero el juego nos dará la opción de repetir el combate, lo cual se agradece mucho el no tener que volver desde el punto de guardado.
Estos por su parte suelen ser abundantes aunque los encontraremos de dos tipos, unos de color anaranjado que solo nos permitirán guardar la partida y otros de color azulado que además de guardar nuestro avance nos permitirá visitar una zona en la que podemos promocionar de nivel, o de clase entre otras cosas. Y es que el aumento de nivel de nuestros personajes no será automático una vez alcanzado el límite requerido de puntos de experiencia, esta promoción deberá ser llevada a cabo en estos lugares mediante la interacción con cierto personaje.



La duración del juego es la adecuada a un juego de este género, y variable según lo completistas que seamos, yo particularmente me he centrado sobre todo en la historia principal y no he completado demasiadas secundarias y me he ido a unas 55 horas de juego, si te picas y quieres conseguir todas las “sidequest” y todos los Magnus que si no me equivoco son más de mil, la experiencia de juego puede alargarse fácilmente hasta las 80 horas. Suficiente para mí.

La guinda del pastel era la enorme banda sonora del juego, a cargo de Motoi Sakuraba (Golden Sun o Eternal Sonata entre otros), la calidad de las melodías es sobrecogedora, estamos hablando ante unas de las mejores bandas sonoras que ha tenido RPG alguno, sería difícil destacar alguna composición sobre las demás, una banda sonora perfecta de principio a fin, que como no, vio una edición en formato CD.

Los efectos de sonido también rallan a un gran nivel, el doblaje, en Europa al inglés, es muy decente, aunque en ocasiones se echa en falta algo más de expresividad en ciertas situaciones. Destacar que gran parte de las conversaciones están habladas, lo cual es encomiable para un juego de la época, donde por norma general las conversaciones fuera de las escenas cinemáticas no solían tener voces.



Se pueden encontrar muchos halagos por las redes hacia Baten Kaitos, y también nos podemos encontrar con alguna crítica, normal, ya que para gustos colores, su historia pese a ser atractiva no es revolucionaria por lo que a gente que este muy saturada de JRPG puede parecerles más de lo mismo. En cuanto a su jugabilidad, puede que su curva de aprendizaje tire para atrás a los menos pacientes, cuando se encuentren con los primeros combates con un mazo de cartas limitado. Así Baten Kaitos Las Alas Eternas y el Océano Perdido está considerado como uno de los mejores juegos de Game Cube, además su exclusividad lo rodea de ese halo de misterio para aquellos que en su época no pudieron disfrutarlo, sin ser de los juegos más caros del sistema, sí que está bastante cotizado dentro de su catálogo. Debido a que como ya comentamos su popularidad y ventas no fueron muy destacadas. Por ello Baten Kaitos Origins, su precuela no llego a nuestro continente.

Para alguien como yo, que no soy para nada un gran aficionado a los JRPG, y los juego muy esporádicamente, Baten Kaitos ha colmado mis expectativas, me ha regalado muy buenas horas a los mandos de la consola y además me ha descubierto un gran sistema de combate y me ha dejado embobado en más de una ocasión con el arte de sus escenarios.