lunes, 10 de abril de 2017

UNRAVEL (PS4)


Dicen que las mejores esencias se guardan en frascos pequeños, una frase muy acertada para definir Unravel. Y es que el juego de los suecos Coldwood Interactive es un cumulo de pequeñas cosas que lo hacen grande, empezando por la propia desarrolladora, una pequeña compañía nórdica que hasta la fecha no había destacado para nada con sus lanzamientos, pequeño también es el personaje, y con su tamaño nos descubre desde su diminuto punto de vista, un mundo real, nuestro mundo cotidiano, un paraje cualquiera del precioso país nórdico. Pequeño, también lo es su formato, algo intangible, un cumulo de ceros y unos formando un puñado de Gigabits, sin ni siquiera un disco óptico que lo alberge, y es que desgraciadamente (para los coleccionistas) Unravel no ha tenido un lanzamiento físico propiamente dicho, pero este (también) pequeño detalle no debería de ser inconveniente para que cualquiera pueda y deba disfrutar de esta pequeña, pero gran joya.

Uno de los grandes aciertos de la industria del videojuego en esta última década, ha sido el impulso que han recibido muchas desarrolladoras indie o con pocos recursos, en parte por la facilidad de distribuir sus títulos digitalmente, en parte por la cantidad de buenos juegos que surgen de ideas nuevas, de talentosos diseñadores y desarrolladores que trabajan sin la presión de crear un súper ventas, o secuelas de los grandes éxitos del momento, o de ceñirse a estrictas normas y fechas de lanzamiento. Un pequeño mercado que ha sufrido un boom tremendo en los últimos años, auspiciado por un buen número de juegos que alcanzan altas cotas de calidad.

Así, y gracias a esto, un género que está teniendo una segunda juventud estos últimos años, es el de las plataformas 2D, aunque sigue siendo prácticamente coto privado de estas desarrolladoras “pequeñas”, y aunque sus ventas no se acerquen ni mucho menos al nivel de los géneros predominantes en la actualidad. Los juegos de plataformas al estilo clásico están de moda, ya no solo por la gran cantidad de títulos que han emergido estos años si no por la cantidad de buenas ideas que han rodeado muchos de los juegos exitosos.

Prince of Persia (PC - 1989)
Flashback (Mega Drive - 1993)
Oddword: Abe´s Oddysee (Playstation 1997)

Dentro de los juegos de plataformas de desarrollo 2D han ido apareciendo con los años todo un abanico de variantes y formas de jugar, que van desde el frenesí de los plataformas más orientados a la acción, hasta la calma y la pausa de los denominados plataformas de ensayo y error, más orientados a exprimir el cerebro del jugador, con pequeños puzles, basados en la habilidad, en la observación o en la física, que tenemos que resolver con astucia y habilidad para seguir avanzando. Estos juegos de plataformas basados en el ensayo y error, empezaron a hacerse famosos con juegos como Prince of Persia, y continuaron teniendo éxito hasta bien entrados los noventa con juegos como Another World, Flashback, o los posteriores Oddworld. Como decimos este resurgir indie de las plataformas ha hecho gran hincapié en este estilo de juego plataformero, porque a su vez ayuda a contar historias de manera sublime, conectando más con el jugador, porque lo “obliga” a ser más observador a la vez que lo “pica” para intentar avanzar poco a poco.

Braid (2008)
Machinarium (2009)
Limbo (2010)

Juegos más actuales, como Limbo o Braid. Estuvieron en boca de todos en su momento, y provocaron una avalancha de títulos del estilo. Con más o menos acierto desde entonces han pasado por nuestros equipos gran cantidad de juegos cada vez más perfeccionados, contándonos historias que un par de décadas atrás, habrían sido muy difíciles de ver en un videojuego, llegando a despertar nuestros sentidos con todos los medios audiovisuales que despliegan. Una tendencia que ha originado juegos preciosos a la vez que divertidos y desafiantes. Unravel ha sido uno de los más recientes ejemplos.


Unravel nos cuenta la historia de Yarny, o más bien podemos decir que es Yarny con sus aventuras quien nos va contando la historia, nuestro protagonista es una diminuta criatura que surge de la cesta de lana de una anciana, de aspecto antropomórfico, Yarny es un muñeco humanoide compuesto de lana de intenso color rojo. No es casualidad el diseño del personaje, según los programadores han querido representar por medio de la lana, los lazos que nos unen en nuestro mundo, en nuestra vida, con nuestros seres queridos. Y es que la aventura de Yarny será un cumulo de sentimientos que se nos ira contando visualmente, prácticamente sin dialogo, y con la más mínima narración.

Cuando tomamos el control de Yarny vemos que va soltando lana de su cuerpo según avanza, y al retroceder esta lana vuelve a enrollarse a su cuerpo. Esta característica lejos de ser solo visual, es parte fundamental de todas las mecánicas del juego. Según caminamos llegará un punto en el que a Yarny no le quede más lana en su cuerpo para avanzar sin desaparecer por completo, lo cual nos impedirá seguir progresando hacia adelante, por lo que debemos de arreglárnoslas para llegar al “checkpoint” más próximo, con forma de ovillo de lana, para que Yarny vuelva a ganar masa corporal absorbiéndolo.



Esto que en principio puede parecer coser y cantar, y nunca mejor dicho, se nos revela como un juego de plataformas en el que debemos de superar los obstáculos que se interponen en nuestro camino de la manera más ingeniosa posible, con el fin de que la lana que tenemos disponible nos dé para llegar al siguiente punto de control, y así avanzar un poco más hasta el final del nivel.

Esta mecánica nos presenta el reto de estar constantemente tratando de llegar al siguiente chekpoint, como si de un juego arcade se tratara. Aunque lejos de perder cuando a Yarny se le acaba la lana, no morirá, si no que dejará de avanzar, por lo que debemos de retroceder sobre nuestros pasos para ver en que movimientos hemos desperdiciado la lana, o si queremos podemos resetear la partida hasta el último punto de control.

Como decíamos, no todo será coser y cantar, Yarny tiene que hacer uso de la lana que lo compone de las más diversas maneras, por ejemplo para lanzarla y usarla a modo de liana cual Tarzán, para escalar, para construir puentes, para alcanzar objetos lejanos y moverlos, para construir trampolines, e incluso para espantar a molestos “enemigos”. Una gran cantidad de acciones que combinadas serán la respuesta a la no menos grande cantidad de puzles que los diseñadores del juego han colocado en nuestro camino.


Empezamos el juego en la casa de la anciana, no sabemos muy bien porque, pero el protagonista cobra vida y se dirige al jardín de la casa, ahí observamos lo minúsculos que somos y observamos lo enorme que es el mundo que nos rodea, enorme y bello, ver desde este punto de vista el mundo hace que nos demos cuenta de los pequeños detalles que componen el día a día. Según avanzamos y superamos niveles iremos descubriendo a través de recuerdos que cobran vida en los parajes que visitamos, la historia de la familia de la anciana, pasaremos de la alegría a la tristeza, veremos momentos felices, momentos melancólicos, momentos muy tristes. Ya que visitaremos lugares en los que se guardan los recuerdos más intensos de la anciana, y nuestro objetivo es completar su álbum de fotos, el álbum de fotos de su vida buscando objetos que en su época perdió por esos lares. Cuando consigamos el objeto correspondiente al nivel, el álbum se irá completando con fotos de ese momento y sabremos un poco más de la historia de la anciana.


El apartado gráfico de Unravel enamora desde que presionamos el botón de inicio, Unravel cuenta con algunos de los momentos más fascinantes a nivel gráfico-artístico que he visto yo en un videojuego, no es que tenga unas texturas brutales, ni que tenga filtros de no sé qué y no sé qué más, ni otros tantos tecnicismos en los que hoy en día se pierden muchos jugadores. Estoy hablando de un nivel artístico espectacular, un nivel artístico que es capaz de mostrarnos fantasía con nuestro mundo real, sin necesidad de acudir a mundos fantásticos, la naturaleza de nuestro mundo nos traslada a lugares oníricos, acompañado de un nivel técnico sublime, deambularemos por parajes que parecen sacados de un cuento pero que en realidad están sacados de parajes reales del frio país escandinavo.

Los creadores del juego afirman que los escenarios de Unravel están basados en lugares cercanos a ellos en el norte de Suecia. La propia idea del juego le surgió a lo largo de una acampada con su familia, en la que pasando el tiempo en la tranquilidad de la naturaleza le dio por dar forma a un muñeco muy al estilo de Yarny y lo imaginó deambulando por esos preciosos paisajes.


Es una delicia para la vista admirar tal despliegue gráfico, caminar por los bosques, por una preciosa playa nórdica, atravesar una carretera en una fría y oscura noche, incluso los parajes que deberían de ser menos agradables a la vista como un pantano un desguace o una zona en construcción, tienen un encanto y una presentación visual que nos dejara atónitos. Mención especial a las pantallas con agua, o a las nevadas. A veces y no exagero, nos harán llegar a sentir en nuestra mente el aire fresco de una fría mañana de invierno con su helada matinal, sobre todo si vives en el norte, sabrás de lo que te hablo. Unravel consigue con sus parajes reales comunicarse visualmente como pocos juegos hacen con el jugador y todo desde una ambientación “realista”.


En el aspecto técnico del juego contamos con unas muy buenas texturas para representar los escenarios, con un aspecto bastante realista, acompañadas pon un efecto de desenfoque muy logrado, que se aplica sobre la mayor parte de los fondos, y unos efectos de luz que quitan el hipo, los relámpagos, las luces de un coche, bombillas, serán muchas las fuentes de luz que interactuaran con los elementos de los escenarios de manera muy realista. Los escenarios cuentan con vida propia, con excelentes animaciones en los elementos que se mueven, como la vegetación mecida por el viento, o el agua que se comporta de manera bastante realista, y los diferentes seres que pueblan el diminuto mundo de Unravel todos con sus característicos movimientos.


Mención especial a Yarny, que con sus gestos es capaz de transmitirnos el alcance de la situación, veremos como el muñeco que puede en un principio parecer un tanto inexpresivo, nos muestra con sus gestos y su físico su energía, su estado de ánimo, su valentía. Yarny es un personaje que conecta con el jugador muy pronto gracias a esta característica, y en muchas situaciones no puedes dejar de enternecerte por su decisión y su vehemencia para completar cada una de sus misiones.

La física, algo fundamental en este juego, está también a un alto nivel, y veremos los objetos caer y chocar de manera bastante realista y lógica. Todo se mueve a una tasa de fotogramas constante y al menos yo mientras lo jugaba no he notado ninguna bajada de fotogramas. Es cierto que algunos escenarios están más inspirados que otros, pero el nivel en conjunto es sobresaliente.


Mientras jugaba a Unravel, no dejaba de pensar en el grado de mimo que han puesto los grafistas del juego en este apartado, y las ganas de contarnos la emotiva historia visualmente, a la par de dejarnos boquiabiertos cada dos por tres. Se nota que con este juego Coldwood ha querido dar lo máximo de sí. En Youtube podemos ver videos colgados por los diseñadores en los que nos muestran algunos detalles del desarrollo del juego, por ejemplo su ambientación, o su música, y por como hablan del proceso se nota que están orgullosos de su trabajo. Y eso al menos para mí, es digno de admirar.


Pero claro, un juego no puede vivir solo de su apartado gráfico, ¿no creéis? El caso es que aunque llegan a darse excepciones en esta “moderna” industria del videojuego, un juego en el que solo destaquen los gráficos carece de “alma”, y Unravel la tiene y bien visible.


Tal vez podréis decirme que Unravel no sea el juego de plataformas de ensayo y error que mejor implementados tenga sus puzles, que sus mecánicas no sean en absoluto novedosas, que en el fondo es más de lo mismo que ya hemos visto en muchos otros títulos, y tenéis vuestra buena parte de razón. Unravel no inventa nada, e incluso una gran parte de los retos que nos propone ya están bastante vistos. Incluso a lo largo de su desarrollo, tiende a repetir algunas mecánicas, todo hay que decirlo. Pero nada de eso empaña un apartado jugable que si bien no llega al sobresaliente del apartado gráfico, si llega al notable y logra perfectamente uno de los propósitos fundamentales de un videojuego, divertir.





Yarny, como ya comentamos hace un rato, tiene múltiples habilidades gracias a su condición de muñeco de lana, en el juego nos encontraremos con multitud de anillas y ganchos donde Yarny puede lanzar su lana, podemos hacer que esta se quede enganchada a ellos momentáneamente o podemos hacer un buen nudo con ella para que quede enganchada a ellos definitivamente, el orden en el que realicemos estas tareas importa bastante y determinara la soltura con la que consigamos llegar al siguiente punto de control. Por ejemplo a veces debemos de atar el hilo a un gancho para posteriormente volver sobre nuestros pasos y atarlo a otro para así formar un trampolín que nos permitirá llegar a sitios elevado, con esta técnica podemos también formar puentes sobre los que transportar objetos que de otra manera no podrían salvar un obstáculo.

El hilo puede engancharse a muchos sitios, esto nos permitirá también balancearnos para saltar grandes distancias, colgarnos y descolgarnos con cuidado para salvar grandes precipicios. Podemos también escalar, mover palancas y unas cuantas cosas más. Una gran variedad de acciones que debemos de dominar a la perfección si queremos superar los diferentes puzles que se sucederán en los escenarios.


Hemos empezado diciendo que estos puzles posiblemente no estén al nivel del resto del juego, pero para que me entendáis, no es problema de los puzles en sí, si no la sensación a veces de que estos, aun siendo de estética diferente, se repiten en exceso en su modus operandi, para que me entendáis, serán muchas las veces que tengamos que construir un trampolín con nuestro hilo, una táctica que las primeras veces que tengamos que realizarla nos resultara más complicada de pensar, pero que luego se sucederá tantas veces que ya nos saldrá sola, al igual pasa con las situaciones en las que tenemos que mover objetos, o incluso en los balanceos, tal vez sea debido a la gran extensión de los escenarios, e incluso del juego, pero da la sensación de que si hubiesen incluido una mayor variedad de situaciones e incluso de acciones de Yarni, el trabajo hubiese sido de sobresaliente.


Personalmente no me he aburrido para nada mientras he jugado al juego, embobado por el apartado gráfico siempre he querido ver más y más, y el que el juego no sea para nada frustrante en ningún momento ha ayudado a que me enganchara, hay que ser justos y decir también que hay algún que otro momento realmente brillante y original, que pondrá a prueba vuestra habilidad e intelecto.

De esto podéis deducir que la dificultad del juego no es para nada desesperante, y su curva de aprendizaje es muy suave, haciendo que poco a poco nos familiaricemos con sus mecánicas y el control de Yarny, que pese a que en un principio parece algo duro y confuso, no tardaremos en movernos ágilmente saltando y balanceándonos como si de Pitfall se tratara, las mecánicas básicas se asimilan rápido, y pronto estaremos disfrutando del juego al máximo.



En el juego hacen su aparición varios tipos de “enemigos”, animales salvajes que tomaran a Yarny como una amenaza o como un suculento alimento, así algunos serán una pequeña molestia como los mosquitos, pero otros serán una verdadera amenaza como los pájaros que formaran parte fundamental de uno de los niveles del juego, los cangrejos que encontraremos en la playa, ratones que huyen de la luz, o un malhumorado y simpático roedor al que no le gustará nada que deambulemos por su madriguera.

En cuanto a la respuesta del mando, y hablando de la versión de Playstation 4 que es la que yo he jugado, hay que decir que es correcta, y el mando es más que suficiente para el correcto disfrute del juego. Un juego que disfrutamos visualmente, jugablemente, y también para no ser menos auditivamente.


Toca hablar de un apartado sonoro que se sitúa al nivel de excelencia del apartado gráfico, en Unravel no nos encontraremos con doblajes profesionales… bueno ni profesionales ni de ningún tipo ya que nadie dialoga en el juego, ni falta que hace, Unravel no los necesita para contarnos su historia a través de nuestros oídos, para ello hace uso de una memorable y emotiva banda sonora.

Los diferentes parajes, cada situación que vive Yarny está reflejada por unas melodías que se adaptan al momento de forma dinámica, y es que la melodía juega con nuestros estados de ánimo nos hará estar tristes cuando la historia así lo requiera y nos hará recobrar energías y seguir adelante cuando lo necesitemos, el juego nos habla con la música, nos entristece, nos anima, nos alerta, nos calma…


Obra de Henrik Oja y de Frida Johansson, es una banda sonora de corte tradicional Sueco, muy del estilo folk nórdico, tocada con instrumentos clásicos de la región sueca, encontraremos deliciosas composiciones que merecen la pena ser escuchadas ya no solo mientras jugamos al juego si no relajados en cualquier lugar porque llega el momento que apetece dejar el mando, cerrar los ojos, relajarse y a través de la melodía, transportarse a ese mágico lugar de la fría Escandinavia.
Los desarrolladores han definido la banda sonora como Vemod que en sueco viene a decir algo así como hermosa melancolía, y yo no puedo estar más de acuerdo.

Como no puedo estar más de acuerdo y seguro en recomendaros la experiencia audiovisual que supone Unravel, un juego que si bien no es perfecto, gustará a la mayoría. Y además merece la pena ya no solo por nuestro disfrute, si no también por valorar y compensar el buen hacer de los pequeños estudios, que nos ofrecen obras valientes, llenas de mimo y de ilusión, y eso hoy en día, querido lector es muy, pero que muy de agradecer, una pena que no tenga una edición física a la altura, tan solo una edición especial con un muñeco hecho a mano de Yarny pero sin el juego en físico, incluyendo solo un código de descarga. Menos da una piedra.


Las críticas hacia el juego fueron bastante favorables por lo general y las ventas lo han acompañado bastante bien desde su lanzamiento hace ya más de un año, por lo que abre la esperanza a que Coolwood Interactive pueda seguir con nuevos proyectos y quien sabe si alguna nueva aventura de Yarny.